Auto Museum Moncopulli -el primer museo de su tipo en Chile- fue creado como una empresa familiar sin fines de lucro, para albergar alrededor de 25 automóviles y exhibirlos a público, dedicándose especialmente a la marca de automóviles norteamericanos Studebaker, desaparecida en 1966, mas sin descartar otros vehículos. El fuerte de la exposición es reflejo de la admiración que ejercieron los autos americanos de los años cincuenta a su fundador.
Por un año se construyó y se adquirieron vehículos, hasta completar 23 automóviles, parte de los cuales, más algunos prestados, permitieron la inauguración el día 17 de Noviembre de 1995. Desde ese día, diversas donaciones como cámaras fotográficas, radios, lavadoras, repuestos e incluso automóviles por parte de diversos visitantes y amigos, han demostrado el interés del público en este museo.
Esto nos ha obligado a una permanente superación, y sobre todo al convencimiento de que el verdadero dueño de este proyecto es toda la comunidad, parte de la cual es atendida gratuitamente en el museo (delegaciones de personas de menores recursos, colegios fiscales, etc. de Entre Lagos y Osorno). Todo esto con el fin de fomentar el conocimiento de los automóviles antiguos como el viejo Ford T de 1920, como asimismo extender nuestra invitación a conservar el patrimonio cultural del hombre común, una de las apuestas del museo en su creación.

En ese espíritu nos hemos forjado la idea de un futuro crecimiento, el cual obviamente ya no está solo en nuestras manos (aunque seguimos financiando sobre el 60% de los gastos del museo a través del cobro por concepto de entrada).
Hoy, gracias a algunas nuevas adquisiciones, pero principalmente gracias a la treintena de donaciones, podemos lucir 36 vehículos en la nave central de 650 metros cuadrados, más una camioneta en la sala de conferencias que está adjunta al amplio hall de entrada. El museo es propietario de ochenta vehículos de los cuales más de cincuenta son de la marca Studebaker.

Ambientado con música norteamericana de los años cincuenta, en el museo se pueden admirar cámaras fotográficas, juguetes, alguna radio, calculadoras, etc., junto a recortes, folletos y dibujos que se guardaron de la infancia del fundador. En el patio exterior se pueden contemplar algunas maquinarias agrícolas, junto a los más de veinte autos que claman por su pronta restauración.
Actualmente, el museo cuenta con una serie de necesidades y proyectos, entre los cuales se pueden destacar:
a) Mayor promoción y apoyo para autofinanciarse
b) Construcción y financiamiento de segunda nave (para aproximadamente 50 automóviles más)
c) Restauración de al menos 15 vehículos

d) Habilitación de sala para restaurar automóviles a la vista del público
e) Sala interactiva (para la cual datos y fotos existen en su mayoría)
f) Encontrar cualquier modelo Studebaker que pueda complementar esta muestra, la más numerosa fuera de los E.E.U.U. en la marca, teniendo como prioridad los modelos Avanti, GT Hawk, y modelos vintage y de pre-guerra
Un
burrón Studebaker de 1929
g) Eliminación de impuestos y aranceles para internar autos y repuestos relacionados con el museo, parte de los cuales pueden incluso ser donaciones. (Aún se pueden exportar autos antiguos y no hay reciprocidad legal)