Bernardo Eggers R., nacido el 31 de Marzo de 1942 en Osorno, Chile, comenzó su escolaridad en el Instituto Alemán de Osorno -de acuerdo a su ascendencia germana-. Tras la inesperada muerte de sus padres en un accidente automovilístico durante su adolescencia, terminó sus años de colegio en Santiago.

Más adelante realizó estudios superiores en el Instituto Profesional Agrario Adolfo Matthei en Osorno, titulándose de Perito Agrícola.

Posteriormente -y hasta la fecha- se dedicó a la agricultura, manejando un campo en la zona de Puyehue, Décima Región de Los Lagos.

Uno de sus principales hobbys fue y será la fotografía, de la cual hoy día es un destacado artista y jurado internacional, además de profesor. Otro de sus hobbys es la música, su favorita es la de los años 50. El interés por los automóviles clásicos reaparece cuando llega a sus 50 años, privilegiándolo sobre sus otras aficiones.

El resto es historia. Los invitamos a leer la gesta del museo según sus propias palabras.

 

 

"Conocer el pasado para valorar el presente y proyectar el futuro"

En mayo de 1992, adquirí mi primer automóvil clásico, un Buick Century 1955 cuatro puertas. Estaba fotografiando aquellos americanos de los cincuenta, para hacer un diaporama con la música de los años dorados, cuando descubrí este automóvil, del cual conservo el folleto original de la época.

Poco después, tras comentar que mi preferencia hacia los autos pasaba por Studebaker, en recuerdo de las dos camionetas de esta marca que tuvo mi padre, me dieron el dato de un hermoso Studebaker Hawk 1961 en San Bernardo al sur de Santiago, cuyo dueño ofreció la prioridad en caso de venderlo.

Al año siguiente, participarnos con mi señora de un encuentro de la familia Eggers en Lübeck, Alemania. Durante una breve estadía en Austria, nos topamos con un rally de autos antiguos, y visitamos tres museos de automóviles, no muy grandes, dos de ellos fuera de la ciudad. Volviendo a Alemania, en München asistimos a un muy hermoso encuentro de casi trescientos "Autos Clásicos Americanos". Posteriormente, cerca de Hamburgo visitamos dos pequeños museos de autos, uno nuevamente en plena zona agrícola.

De vuelta en Chile, concreté la compra del Hawk, mi primer Studebaker. Esto despertó mi inquietud de buscar una camioneta 2R5 (1949-1953), adquiriéndola en el mes de Enero de 1994. Si admiré un vehículo en mi niñez, fue aquella Studebaker 49 color gris, en la cual aprendí a manejar sentado en las rodillas de mi padre, de la cual también conservo el folleto original. Fue una de las dos primeras que llegaron a Osorno, el mismo año en el cual yo comenzaba mis estudios en el Instituto Alemán de esta ciudad. Actualmente, la camioneta ubicada en 1994 está restaurada fielmente a como era la de mi padre.

Studebaker 2R5 1951

En Octubre de 1994, me ofrecen en Santiago una colección de seis automóviles Studebaker en diversos estados, entre los años 1946 y 1955, entre ellos dos convertibles, uno de ellos del año 1950, el modelo mas recordado de Studebaker. Además descubrí en el mismo viaje a la capital, un hermoso Champion 1947 en perfecto estado.

El agradecimiento por la prematura herencia recibida de mis padres, la pasión por los autos desde mi niñez, (reflejado en folletos, recortes, juguetes, e incluso algún dibujo de los cuales gran parte se conserva [ 1, 2 ]).... la adquisición de estos siete automóviles Studebaker.... la visita a los pequeños museos particulares fuera de las ciudades tanto en Austria como en Alemania.... más una visita anterior a San Rosendo, donde vimos con pena e impotencia como se perdían las imponentes locomotoras, para transformar nuestro patrimonio cultural en chatarra de veinte pesos el kilo...... por ahí fue naciendo la idea de hacer un museo de automóviles, con su respectiva cafetería.

A esto hemos agregado una importante exposición de cámaras fotográficas, ya que comencé a fotografiar a los doce años con la Voigtländer de mi padre, dedicándome principalmente a diaporamas y charlas didácticas. Tras años de participar en eventos y concursos fotográficos, logré los títulos de artista nacional e internacional del arte fotográfico. Hoy estoy haciendo clases de fotografía en la Universidad de los Lagos.

El ambiente en el museo, lo pone la hermosa música popular americana de los años cincuenta, de la cual conservo gran cantidad de discos originales... el amor por la música viene de mi madre.

Si bien el día de la inauguración prácticamente paramos de comprar, hoy tenemos casi cuarenta autos en exposición, algunos en préstamo y varios donados, mas una veintena en espera de su restauración. Hemos priorizado los modelos Studebaker de postguerra, de los cuales nos estaría faltando el último Lark, un Starliner 53 o 54 y el último deportivo, el Avanti. Con esto tendríamos casi completa la cronología del 41 al 64. Anteriores tenemos un hermoso Commander 1934, un Erskine 1930 y un Special Six 1925, estos últimos para restaurar. Dos Erskine 28 y un carro bomba 1938 están en el museo en calidad de préstamo.

Studebaker Erskine 1930

Estamos afiliados a dos clubes en E.E.U.U.: Studebaker Drivers Club y The Antique Studebaker Club, los cuales siguen con mucho interés la progresión del museo y nos han encargado trabajo de investigación en Chile.

Toda cooperación en el tema Studebaker como datos, donaciones de partes y piezas, folletos, etc., permitirán el crecimiento de este primer museo de automóviles en Chile, el cual tiene una clara finalidad cultural, didáctica y recreativa, que deseamos compartir con cada uno de ustedes.

 

Bernardo Eggers R. - Diciembre de 1999

 

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